Origen e historia
San Jorge fue un mártir cristiano del siglo IV, conocido por su leyenda de luchar contra un dragón. En el Vaticano, su festividad adquirió especial relevancia como santo patrón de la Guardia Suiza Pontificia desde 1506, cuando el papa Julio II confió la protección del pontífice a los soldados suizos. La elección de San Jorge se debió a su imagen como guerrero y defensor de la fe, ideal para el cuerpo militar encargado de la seguridad papal.
Costumbres y tradiciones
Cada 23 de abril, la Guardia Suiza celebra una misa solemne en la Capilla Sixtina o en la Basílica de San Pedro, oficiada por un cardenal. Tras la ceremonia, los guardias desfilan en uniforme de gala con armadura y alabarda ante la residencia del papa. No hay platos típicos asociados, pero los guardias comparten un ágape fraternal. Los turistas y fieles pueden presenciar el desfile y recibir bendiciones.
Por qué se celebra
San Jorge simboliza el valor y la lealtad, virtudes esenciales para la Guardia Suiza. La festividad refuerza el vínculo entre el cuerpo militar y la Santa Sede, además de recordar el compromiso de proteger al papa. Para los católicos, es una ocasión de honrar a un santo que murió por su fe.