Origen e historia
La celebración del solsticio de verano tiene raíces precristianas en Suecia, donde se rendía culto al sol y a la fertilidad. Con la cristianización, la festividad se vinculó con San Juan Bautista, pero mantuvo sus elementos paganos. La tradición de erigir un mayo (majstång) y bailar a su alrededor se documenta desde el siglo XVII, aunque probablemente es más antigua. Inicialmente, la fecha coincidía con el 24 de junio, pero en 1953 se fijó el viernes entre el 19 y 25 de junio como el día oficial de celebración.
Costumbres y tradiciones
La celebración comienza el viernes previo al solsticio, cuando las familias y comunidades decoran el mayo con flores y hojas. Se baila alrededor del mayo al son de música folclórica, especialmente la canción 'Små grodorna' (Las ranitas). La comida típica incluye arenque en escabeche, patatas nuevas, crema agria y cebollino, acompañados de bebidas como cerveza y schnapps. Las coronas de flores silvestres son un adorno común en el cabello. Muchas personas pasan el día al aire libre, en parques o en el campo, y las ciudades suelen quedar desiertas.
Por qué se celebra
El Día del Solsticio de Verano marca el momento de mayor luz del año y el inicio del verano, una estación muy esperada en Suecia tras el largo invierno. Es una celebración de la vida, la naturaleza y la comunidad. También representa la conexión con las tradiciones paganas y la identidad cultural sueca, siendo una de las festividades más queridas y auténticas del país.