Origen e historia
El 5 de octubre de 1910, en Lisboa, se produjo un levantamiento militar y civil que puso fin a la monarquía constitucional en Portugal. El rey Manuel II fue depuesto y se exilió, y ese mismo día se proclamó la Primera República Portuguesa desde el balcón del Ayuntamiento de Lisboa. Este evento fue el resultado de décadas de descontento popular contra la monarquía, agravado por la crisis económica, el ultimátum británico de 1890 (que humilló a Portugal) y el creciente apoyo a las ideas republicanas y socialistas. El Partido Republicano Portugués, liderado por figuras como Joaquim Teófilo Braga y José Relvas, orquestó la revolución que duró apenas un día y que contó con el apoyo de sectores del ejército, la burguesía liberal y las clases populares. La proclamación de la república supuso la adopción de una nueva bandera (verde y roja), un nuevo himno nacional (A Portuguesa) y un régimen político basado en la soberanía popular.
Costumbres y tradiciones
El Día de la República se celebra con actos oficiales y cívicos en todo el país. En Lisboa, la ceremonia principal tiene lugar en la Plaza del Municipio (Praça do Município), donde se realizan izamientos de la bandera, paradas militares y discursos de autoridades como el Presidente de la República y el Primer Ministro. También se depositan ofrendas florales en monumentos a los republicanos destacados, como el de José Relvas. En las escuelas, se organizan actividades educativas sobre la historia de la república, y en algunas localidades hay desfiles, conciertos y conferencias. La población suele exhibir la bandera nacional en sus hogares y lugares de trabajo. No hay tradiciones gastronómicas específicas para este día, pero es común que las familias se reúnan para comidas festivas, especialmente si coincide con el fin de semana. Algunos portugueses aprovechan el feriado para realizar excursiones o visitar museos históricos.
Por qué se celebra
Este día es una de las fechas más importantes del calendario portugués, pues simboliza el triunfo de la democracia, la libertad y el republicanismo sobre la monarquía absolutista. Representa el inicio de un nuevo modelo político basado en la separación de poderes, la laicidad del Estado y los derechos civiles. Para los portugueses, el Día de la República es un recordatorio de su identidad nacional y de la importancia de la participación ciudadana en la vida política. Aunque la república vivió periodos de inestabilidad (como la dictadura de Salazar), la fecha se mantiene como un símbolo de esperanza y renovación democrática, especialmente después de la Revolución de los Claveles de 1974.