Origen e historia
El Viernes Santo tiene sus raíces en la tradición cristiana, recordando la crucifixión de Jesús en el Calvario. En Finlandia, el cristianismo llegó alrededor del siglo XI, y la festividad se estableció como parte del calendario eclesiástico. Durante la Reforma protestante en el siglo XVI, Finlandia adoptó el luteranismo, manteniendo el Viernes Santo como un día sagrado. La celebración se fusionó con antiguas tradiciones paganas de bienvenida a la primavera, como las hogueras para ahuyentar a los malos espíritus.
Costumbres y tradiciones
En Finlandia, el Viernes Santo es un día de silencio y recogimiento. Muchas familias asisten a servicios religiosos. Las tradiciones incluyen decorar ramas de abedul con plumas de colores (virpoma) y pintar huevos de Pascua. Los niños se disfrazan de brujas y van de casa en casa pidiendo dulces, similar a Halloween. Las hogueras son comunes en zonas rurales para celebrar el fin del invierno. La comida típica incluye el 'mämmi' (postre de malta) y cordero asado.
Por qué se celebra
El Viernes Santo es un día de luto y reflexión para los cristianos finlandeses, recordando el sacrificio de Jesús. Marca el inicio del fin de semana de Pascua, que culmina con la celebración de la resurrección el Domingo de Pascua. Además de su significado religioso, es un momento para reuniones familiares y dar la bienvenida a la primavera.