Origen e historia
El Día de Aragón tiene su origen en la tradición histórica y la devoción a San Jorge, patrón del Reino de Aragón desde la Edad Media. La leyenda cuenta que San Jorge apareció para ayudar a las tropas aragonesas en la Batalla de Alcoraz (1096), donde Pedro I de Aragón derrotó a los musulmanes. Esta victoria fue clave para la expansión del reino. San Jorge fue proclamado patrón y su festividad, el 23 de abril, se convirtió en símbolo de la identidad aragonesa. En 1984, el Estatuto de Autonomía de Aragón estableció oficialmente el 23 de abril como Día de Aragón, aunque inicialmente se celebró el 26 de abril para no coincidir con la festividad de San Jorge. Finalmente, desde 2007, se celebra el 23 de abril, coincidiendo con el día del patrón.
Costumbres y tradiciones
Las celebraciones del Día de Aragón varían en toda la comunidad. En Zaragoza, la capital, se realizan actos institucionales como la ofrenda de flores a la Virgen del Pilar y la entrega de premios. En muchas localidades se organizan ferias, conciertos y actividades culturales. Es tradición izar la bandera de Aragón en espacios públicos. La gastronomía incluye platos típicos aragoneses como el ternasco asado, las migas, y los dulces como los adoquines del Pilar. También es común regalar libros y rosas, tradición compartida con el Día del Libro y el Día de Sant Jordi en Cataluña.
Por qué se celebra
El Día de Aragón es una celebración de la identidad y la cultura aragonesa. Conmemora la historia, las tradiciones y el sentimiento de pertenencia a esta comunidad autónoma. Es un día festivo que refuerza los lazos entre los aragoneses y reconoce la contribución de Aragón a la historia de España. También es una oportunidad para reflexionar sobre la unidad y la diversidad dentro de España.