Origen e historia
El Jueves Santo (Skærtorsdag) tiene su origen en la narrativa cristiana de la Última Cena, ocurrida el jueves antes de la crucifixión de Jesús. En Dinamarca, la celebración de esta fecha se consolidó tras la Reforma Luterana en 1536, cuando el país adoptó el cristianismo protestante. Aunque la Iglesia Luterana danesa mantuvo la conmemoración, también incorporó elementos de tradiciones previas, como la creencia de que las brujas volaban a Bloksbjerg (una montaña mítica) ese día.
Durante la Edad Media, el Jueves Santo era parte de la Semana Santa con rituales católicos que incluían el lavatorio de pies y la procesión del Santísimo Sacramento. Con la Reforma, estos ritos se simplificaron, pero la fecha siguió siendo un día de descanso. La tradición de las brujas, conocida como 'påskeheks', proviene de supersticiones germánicas donde se creía que las brujas causaban travesuras o se reunían en Sabbats.
En el siglo XIX, la industrialización y el movimiento de renovación religiosa revitalizaron la Semana Santa danesa, manteniendo el Jueves Santo como día de iglesia y familia. La conexión con las brujas se desvaneció en las ciudades, pero persistió en áreas rurales, dando lugar a costumbres como encender hogueras para ahuyentar malos espíritus, adaptación de una práctica precristiana.
Costumbres y tradiciones
En Dinamarca, el Jueves Santo es un día de descanso laboral, y muchas personas asisten a servicios religiosos en las iglesias luteranas. Las familias suelen reunirse para comer, con platos tradicionales como 'sild' (arenque en escabeche), huevos duros y 'smørrebrød' (sándwiches abiertos de centeno). Una tradición popular es 'gækkebrev' (cartas de azafrán), donde los niños envían recortes de papel con coplas y un copo de nieve, firmando con puntos; si el receptor adivina el remitente, recibe un huevo de Pascua.
La costumbre de las brujas de Pascua se manifiesta en que los niños se disfrazan de brujas y van de puerta en puerta pidiendo dulces, similar a Halloween. También es común que las familias decoren ramas de abedul con plumas de colores, llamado 'påskepynt', o pinten huevos de colores. Por la noche, en algunas zonas rurales, se encienden hogueras para simbolizar la quema de brujas, aunque hoy tiene un carácter festivo más que supersticioso.
Por qué se celebra
El Jueves Santo es una festividad religiosa que marca el inicio del Triduo Pascual, recordando la institución de la Eucaristía y el mandamiento del amor fraterno. En Dinamarca, su significado se entrelaza con la identidad cultural: es un día para reflexionar sobre la fe cristiana, pero también para fortalecer lazos familiares y celebrar la llegada de la primavera.
Para muchos daneses, más allá de lo religioso, es un día de descanso que da inicio a las vacaciones de Pascua (Påskeferie). Las tradiciones como el 'gækkebrev' y los disfraces de brujas reflejan una mezcla de elementos cristianos y paganos, mostrando cómo la sociedad danesa ha integrado su herencia cultural con las festividades modernas. En conjunto, el Jueves Santo simboliza renovación, comunidad y la transición hacia la primavera.