Origen e historia
El Día de la Liberación, conocido en coreano como Gwangbokjeol (Día de la Restauración de la Luz), se celebra el 15 de agosto en Corea del Sur. Esta fecha marca el fin de 35 años de dominio colonial japonés, que comenzó en 1910 con el Tratado de Anexión. La liberación ocurrió tras la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial el 15 de agosto de 1945, lo que permitió la restauración de la soberanía coreana.
Sin embargo, la liberación no significó la independencia inmediata, ya que Corea fue dividida en dos zonas de ocupación: la Unión Soviética al norte y Estados Unidos al sur. El establecimiento de la República de Corea (Corea del Sur) ocurrió el 15 de agosto de 1948, tres años después, y desde entonces se celebra conjuntamente el Día de la Liberación y el aniversario de la fundación del gobierno.
El nombre Gwangbokjeol simboliza el 'retorno de la luz', reflejando la esperanza y el renacimiento de la nación después de años de opresión. Es una de las fiestas nacionales más importantes, que recuerda el sacrificio de los patriotas y la lucha por la independencia.
Costumbres y tradiciones
En Corea del Sur, el Día de la Liberación se celebra con ceremonias oficiales en Seúl y otras ciudades. El evento principal incluye un discurso del presidente en la Asamblea Nacional, donde se rinde homenaje a los héroes de la independencia y se reafirma el compromiso con la paz y la prosperidad. Muchos ciudadanos visitan el Museo de la Independencia de Corea o el monumento a los patriotas en el Parque de la Independencia.
Las celebraciones populares incluyen exhibiciones de taekwondo, conciertos de música tradicional y moderna, y eventos culturales que destacan la identidad coreana. Las calles se adornan con banderas nacionales (Taegeukgi), y es común que la gente vista el hanbok (traje tradicional) o camisetas con el símbolo de la independencia. En algunos lugares se realizan recreaciones históricas y desfiles.
En cuanto a la comida, no hay platos específicos para esta festividad, pero las familias suelen reunirse para compartir comidas tradicionales como bibimbap, bulgogi y kimchi. También es tradicional cantar el himno nacional (Aegukga) y recordar a los antepasados que lucharon por la libertad.
Por qué se celebra
El Día de la Liberación es un símbolo de la resistencia y la unidad del pueblo coreano frente a la opresión. Representa la restauración de la identidad nacional y la memoria histórica de la lucha por la independencia. Más allá de la celebración, es un día para reflexionar sobre los valores de libertad y soberanía, así como para promover la reconciliación y la paz en la península coreana.
Para Corea del Sur, esta fecha también refuerza el orgullo nacional y el reconocimiento de los sacrificios de los activistas independentistas. Es un recordatorio de la importancia de preservar la democracia y la cultura coreana, y de trabajar hacia un futuro unificado y próspero.