Origen e historia
El Día de la Ascensión tiene su origen en el relato bíblico del Nuevo Testamento (Hechos 1:9-11), donde se describe que Jesús ascendió al cielo cuarenta días después de su resurrección. La celebración fue establecida oficialmente por la Iglesia Católica en el siglo IV y desde entonces se ha observado en la cristiandad.
En Colombia, la festividad fue adoptada durante la época colonial, cuando el catolicismo se instauró como religión oficial. La celebración se ha mantenido como parte del calendario litúrgico del país, y aunque originalmente se conmemoraba el jueves de la sexta semana después de Pascua, desde 1983 se trasladó al domingo siguiente por decreto gubernamental.
Costumbres y tradiciones
En Colombia, el Día de la Ascensión se celebra principalmente con misas y actos religiosos en iglesias de todo el país. Las familias suelen asistir a servicios litúrgicos donde se recuerda la ascensión de Cristo. En algunas regiones, se realizan procesiones y representaciones teatrales de la escena bíblica.
Es común que las familias aprovechen el feriado para compartir comidas tradicionales como el sancocho, la bandeja paisa o el arroz con pollo, dependiendo de la región. También es un día para el descanso y la recreación, ya que muchos colombianos realizan paseos al campo o visitas turísticas.
Por qué se celebra
Para los católicos colombianos, la Ascensión representa la culminación de la obra redentora de Jesús y su exaltación a la diestra de Dios Padre. Simboliza la promesa de la venida del Espíritu Santo en Pentecostés y la esperanza de la vida eterna.
Además de su significado religioso, el Día de la Ascensión es un feriado que promueve la unidad familiar y la reflexión espiritual. En un país mayoritariamente católico, esta celebración refuerza la identidad cultural y religiosa, permitiendo a los fieles renovar su fe y tradiciones.