Origen e historia
La historia se remonta a 1586, cuando una humilde imagen de la Virgen del Rosario, pintada en una tela tosca por Alonso de Narváez, fue colocada en una capilla en Chiquinquirá. Con el tiempo, la imagen se deterioró y fue olvidada hasta que, según la tradición, en 1586 la señora Isabel de Ramos, al entrar a la capilla, vio que la tela estaba completamente renovada con colores brillantes, lo que se consideró un milagro. Este evento impulsó la devoción, y la Virgen fue proclamada patrona de Colombia en 1919 por el Papa Benedicto XV.
Costumbres y tradiciones
En Chiquinquirá, la celebración principal incluye una procesión solemne que recorre las calles del municipio llevando la imagen original, seguida de una misa campal. Los devotos visten atuendos tradicionales y portan velas y flores. También se realizan ferias artesanales y gastronómicas con platos típicos como la changua, el mute y los almojábanas. En otras regiones de Colombia, se organizan novenas y serenatas en honor a la Virgen. La fecha es de gran importancia para las comunidades católicas del país.
Por qué se celebra
La festividad representa la unión y la identidad religiosa de los colombianos, quienes consideran a la Virgen de Chiquinquirá como protectora y madre espiritual. Más allá de lo religioso, el día fomenta la cohesión social y la preservación de las tradiciones culturales. Es un momento para la reflexión espiritual y la renovación de la fe, además de una oportunidad para promover el patrimonio cultural de la región de Boyacá.