Origen e historia
Los hermanos Cirilo (originalmente Constantino) y Metodio, nacidos en Tesalónica (actual Grecia) en el siglo IX, fueron misioneros bizantinos enviados por el emperador Miguel III a la Gran Moravia para difundir el cristianismo en lengua eslava. Para ello, crearon el alfabeto glagolítico y tradujeron textos litúrgicos, sentando las bases de la literatura eslava. Tras sus muertes, sus discípulos, como Clemente de Ohrid, desarrollaron el alfabeto cirílico, que lleva el nombre de Cirilo. En Bulgaria, la obra de los santos fue especialmente valorada durante el Imperio Búlgaro, y su legado se convirtió en un pilar de la identidad nacional. El día fue oficialmente adoptado como festivo en el siglo XIX, durante el Renacimiento Nacional Búlgaro, simbolizando la unidad cultural y religiosa del país.
Costumbres y tradiciones
El 24 de mayo es un día de celebración cívica y académica. Las escuelas y universidades organizan desfiles y actos culturales donde los estudiantes llevan retratos de los santos y banderas. Es costumbre asistir a misas en iglesias ortodoxas, seguidas de conciertos de música clásica y folclórica. Las calles se llenan de flores, especialmente lirios, símbolo de pureza. Familias y amigos se reúnen para comidas tradicionales como banitsa (pastel de queso) y cordero asado, acompañadas de vino búlgaro. En la capital, Sofía, hay una gran procesión que culmina frente a la Biblioteca Nacional. También se realizan exposiciones sobre la historia de la escritura cirílica.
Por qué se celebra
Este día no solo honra a los santos como evangelizadores, sino que celebra la creación del alfabeto cirílico, fundamental para la transmisión del conocimiento y la identidad eslava. En Bulgaria, representa el triunfo de la educación, la cultura y la lengua nacional, siendo un símbolo de resistencia y orgullo durante siglos de dominación extranjera. Es una fiesta que une a los búlgaros en torno a su herencia lingüística y espiritual, recordando la importancia de la alfabetización y la fe como pilares de la nación.